Es uno de los conceptos más útiles para pronosticar, y uno de los que más se ignora. Los rendimientos extremos tienden a volver al promedio, y eso vale tanto para las buenas rachas como para las malas.
Qué significa
Si un equipo convirtió cinco goles en seis remates al arco, no es que se haya vuelto letal. Tuvo una racha de efectividad alta, y lo más probable es que en los partidos siguientes convierta menos, aunque genere lo mismo.
Dónde se nota
En la efectividad de cara al gol, en los porcentajes de tiros de tres en básquetbol y en los goles recibidos por errores puntuales. Todos esos números suben y bajan alrededor de un promedio.
Cómo usarlo
Compara el rendimiento reciente de un equipo con las ocasiones que generó, usando los goles esperados. Si marcó mucho más de lo que generó, probablemente venga una corrección. Si generó mucho y marcó poco, probablemente empiece a convertir. Lo explicamos en qué dicen y qué no los goles esperados.
El error frecuente
Confundir regresión con obligación. Que un equipo venga fallando no significa que le “toque” marcar en el próximo partido. La regresión opera en muchos partidos, no en el siguiente. Lo mismo vale para las malas rachas al pronosticar.
El otro error
Aplicarlo cuando el cambio es real. Si un equipo mejoró porque llegó un delantero nuevo o cambió de esquema, no está en una racha, cambió su nivel. Distinguir una cosa de la otra es buena parte del trabajo de una previa. Para no confundirlos, sirve desconfiar de las muestras chicas.
Un ejemplo
Un equipo marcó 5 goles con 6 remates al arco: un 83% de efectividad, muy por encima de lo que se ve normalmente. Si en los próximos partidos genera lo mismo, 6 remates al arco, con una efectividad más normal marcaría cerca de 2 goles. No se volvió letal; tuvo un partido excepcional, y la cuota que lo trata como goleador puede estar exagerando.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo una racha es real y cuándo es suerte?
Cuando la generación de ocasiones también sube, puede ser real. Si solo sube la efectividad, suele ser suerte. Lo vemos en los goles esperados.
¿Aplica también a los arqueros?
Sí. Un arquero que ataja todo durante tres partidos también tiende a volver a su nivel.
